[Intro]
Hay jardines sin amanecer,
hay rosales que no mueren,
hay perfumes que saben volver
cuando los vivos se pierden.

[Verse]
La puerta estaba medio abierta,
nadie la quiso vigilar,
entré siguiendo aquella seda
que el viento empezó a levantar.

Había estanques como espejos
donde no entraba claridad,
y cada flor tenía un nombre
que no me atreví a pronunciar.

[Pre-Chorus]
Allí la vi junto a una fuente,
más pálida que una canción,
con una lágrima en la boca
y una Granada en el corazón.

[Chorus]
Jardines sin amanecer,
donde la noche se queda,
donde mi alma quiere caer
si su recuerdo me espera.
Jardines sin amanecer,
cubrid mi voz de jazmín,
que yo no sé vivir sin verla
ni sé dejarla partir.

[Verse]
Ella me habló sin mover labios,
su voz venía desde atrás,
de un tiempo azul lleno de lámparas,
de patios, sangre y azahar.

Me dijo no sigas mis pasos,
no abras mi antigua prisión,
quien ama sombras de Granada
pierde su nombre y su razón.

[Pre-Chorus]
Pero sus ojos eran puentes,
pero su pena era mi hogar,
y yo crucé sin darme cuenta
hasta el borde de su mar.

[Chorus]
Jardines sin amanecer,
donde la noche se queda,
donde mi alma quiere caer
si su recuerdo me espera.
Jardines sin amanecer,
cubrid mi voz de jazmín,
que yo no sé vivir sin verla
ni sé dejarla partir.

[Instrumental]
Guitarras como agua negra,
violín herido sobre metal,
voces lejanas en las ramas,
tambores lentos al temblar.

[Bridge]
Zafra tocó mi frente oscura,
me dio una fiebre de cristal,
y vi palacios sumergidos
bajo la tierra actual.

[Breakdown]
No me despiertes, no,
no me devuelvas al sol,
si esto es sueño, que me mate,
si es pecado, que sea amor.

[Build-up]
La primera luz de la mañana
intentó romper aquel jardín,
pero los pétalos cantaron
y la sombra habló por mí.

[Chorus]
Jardines sin amanecer,
donde la noche se queda,
donde mi alma quiere caer
si su recuerdo me espera.
Jardines sin amanecer,
cubrid mi voz de jazmín,
que yo no sé vivir sin verla
ni sé dejarla partir.

[Chorus]
Jardines sin amanecer,
guardad la llave final,
si ella regresa entre las rosas,
yo no la voy a soltar.
Jardines sin amanecer,
decidle al mundo de mí
que fui poeta de una sombra
y en esa sombra fui feliz.

[Outro]
Hay jardines sin amanecer,
hay rosales que no mueren,
y en uno de ellos mi nombre
ya no sabe si me pertenece.
